Huertos Huelgarios: Una propuesta organizativa y de resistencia


Durante el pasado evento huelgario estudiantil ocurrieron cambios significativos en las relaciones políticas dentro de los recintos en huelga, cambios no antes experimentados durante pasados procesos huelgarios. En un número significativo de recintos se comenzó a desarrollar huertos estudiantiles ecológicos. Antes de la huelga, ya los recintos de Rio Piedras, Cayey, Ponce y Utuado contaban con espacios desarrollados y coordinados en torno a esto. Humacao, Carolina y Aguadilla se suman durante el proceso de la huelga estudiantil. De Mayagüez, Utuado, Rio Piedras, Ponce y Cayey nacía de algún tiempo para acá la iniciativa de articulación nacional estudiantil Movimiento Agroecológico Estudiantil (MAE), utilizando la integración entre recintos de la huelga para ampliar su membresía incorporando a los nuevos huertos huelgarios.

“La lucha por la tierra: ocupar, producir y resistir”

Los huertos de Cayey y Rio Piedras tienen la particularidad de haber desarrollado espacios e iniciativas reclamando espacios que entendían por derecho necesitaban usar y desarrollar. Con mucha valentía y determinación y en la coyuntura donde los estudiantes eran quienes coordinaban colectivamente en su totalidad las plantas físicas de los recintos, dispusieron del espacio cónsono con sus necesidades y objetivos. En todos los huertos huelgarios y la huelga en sí misma, fueron procesos de:

-AUTOGESTION: desarrollo del propio poder colectivo para cambiar la realidad material, social, política.

-AUTOORGANIZACION: desarrollo de procesos organizativos desde adentro/abajo hacia afuera/arriba.

-AUTODETERMINACION: desarrollo de la capacidad y convicción de establecer y cumplir objetivos.

-AUTODEFENSA: desarrollo de procesos colectivos que protegen los territorios y la biodiversidad que habita en los mismos. Los huertos y fincas estudiantiles se convierten en gestores, protectores y custodios de espacios concretos visibles y palpables (olfato, gusto, tacto y auditivo).

1. La Agroecología como herramienta organizativa

La agroecología popular se convierte en sí misma en una poderosa herramienta organizativa para todos los niveles, desde los colectivos más pequeños hasta un territorio. Entendiendo la agroecología no como una mera técnica agronómica ecológica, si no como un proceso multicomponente que involucra las comunidades aledañas y sus saberes, la producción de alimentos sin agro tóxicos, las técnicas modernas ecológicas de siembra y el acceso popular a estas, a la educación agrícola y al acceso a tierra. Entonces observamos a través de la experiencia de los huertos huelgarios como la praxis agroecológica se convirtió en el centro organizativo. Esta experiencia es muy similar a las ocupaciones de tierra en Brasil.

Podemos entonces visionar una nueva etapa en la agroecología puertorriqueña en base a esta experiencia. Ya se ha ensayado humilde y en pequeño, organizar un pedazo de terreno (un territorio) y comunidad en torno a la agroecología con procesos de desarrollo territorial en Utuado, Lares, Vieques, Naranjito, entre otros, ensayos importantes pero con limites pues en la mayoría no se ha ocupado terreno (excepto Vieques), más bien han sido desarrollos de iniciativas de siembras colectivas, redes comunitarias, de educación popular y economía solidaria. Los más recientes y más contestatarios son los espacios territoriales de los huertos universitarios. Podemos aplicar esto a un espacio geográfico más grande en donde comencemos a organizar fincas, agricultores, comunidades rurales, abarcar mucho más, trazar objetivos cada vez mayores. Utilizar las producciones como puente organizativo. Utilizar las redes entre fincas para consolidar procesos organizativos que vayan más allá. Flexibilizar nuestras nociones rígidas y juicios de nuestros hermanos agricultores de la pequeña agricultura campesina que todavía por una razón u otra usan agro tóxicos e incluirlos en nuestros procesos e iniciativas para masificar y viabilizar la transición, usando el propio conocimiento que han heredado nuestros espacios comunitarios y territoriales, el abandono sistémico y fracaso del Estado y presentando alternativas autogestionadas para ayudar en las producciones agrícolas como biofermentos, compostas y microorganismos eficientes y en el mercadeo como los CSA, los procesados y puntos de ventas locales.

Los estudiantes agricultores de Utuado, Rio Piedras y Cayey añaden tres componentes adicionales a sus experiencias, siendo:

a) el reclamar la identidad campesina, su legado, saberes e importancia en el proceso de ideación, formación e irradiación de la perspectiva agroecológica local y puertorriqueña

b) una agroecología popular de base colectiva y comunitaria en donde la producción de alimentos accesibles para todos y todas y la emancipación de las cadenas agroalimentarias globales de la agroindustria. Se comienza a ver la comida no como una mercancía de los mercados y especulación capitalista, si no como un necesidad y un derecho de todos y de los pueblos. Se comienza a internalizar el concepto de la soberanía alimentaria y a afirmar que igualmente la agroecología popular se convierte en una poderosa herramienta de descolonización (no puede haber soberanía alimentaria sin intersecar la línea de la soberanía territorial política). Se consolida en estos espacios de resistencia y lucha a la agroecología como propuesta anti sistémica en donde la autogestión intercambia a la dependencia histórica de los territorios coloniales.

c) La ocupación de terreno (la extensión del mismo es irrelevante) con objetivos concretos de producir alimentos accesibles, conquistar un espacio físico autogestionado y posicionarse firmemente, no para un bien individual o para un pequeño grupito, si no para el bien común de todos. Rio Piedras con su Comedor Universitario vinculado al Huerto Semilla, espacios que son intencionados para cubrir las necesidades alimentarias de las poblaciones desposeídas y con hambre y la Huerta Escuela del Huerto Resiliencia con la misma intención de irradiar el acceso a la educación popular agroecológica a la comunidad universitaria y las comunidades fuera de los portones.

El caso de Utuado es distinto, pues son un recinto agrícola y previo a la huelga ya habían desarrollado bastante infraestructura agrícola pues cuentan con el apoyo de varios profesores con perspectivas agroecológicas y comunitarias aunque ha sido bastante cuesta arriba la transformación a un modelo sustentable en el recinto. Lo interesante del caso de Utuado durante la huelga es que el manejo, mantenimiento y desarrollo de los espacios de la finca fueron atendidos exitosamente por los estudiantes agricultores quienes se organizaron en torno a estos trabajos que incluyen darle seguimiento a las compostas y biofermentos, los viveros, los animales (bueyes, caballos, aves, vacas) y las áreas de siembra entre otras faenas agrícolas. Utuado tiene un alto componente de estudiantes agricultores que se organizan como el CAEM, estudiantes que en diversos niveles han adquirido destrezas organizativas, de trabajo colectivo y formación agropolitica.

2. RESISTENCIA AGROECOLOGICA

El concepto de resistencia agroecológica nace de un “chat” de coordinación de varios militantes y cuadros agricultores que estuvieron en resistencia y lucha contra el sistema hace un tiempo atrás. Luego de esto, durante la huelga en Utuado, comenzamos a darle forma y contenido, encontramos varias características que se repetían en los huertos huelgarios, específicamente en Rio Piedras, Cayey y Utuado. Vimos como la intensidad de la resistencia estudiantil fue canalizada a través de la agroecología y el desarrollo de espacios de siembra. Se comienza a radicalizar los espacios con talleres teóricos y prácticos que ampliaban el entendimiento colectivo agroecológico, se constituían brigadas comunitarias para ampliar la cantidad de tierra disponible para la siembra, se organizaba todo en torno a tres facetas:

a) la lucha intrínseca de la huelga misma,

b) el desarrollo territorial agroecológico de los huertos,

c) la perspectiva de acceso a la comida como un derecho humano, la lucha contra la austeridad y por la dignidad, perspectiva que fue irradiada desde hace un tiempo por los compañeros de los Comedores Sociales.

Estas perspectivas son muy parecidas a las trabajadas por Houtart y Boff en su trabajo sobre El Bien Común de la Humanidad. Estos espacios en resistencia agroecológica tienen un objetivo primordial: el bien común.

Aquí hay un cambio paradigmático cónsono con la propuesta general de la Huelga Estudiantil del 2017. Esta huelga no fue por el bien exclusivo del estudiantado universitario. Esta huelga fue una valiente y heroica lucha contra la austeridad y el resquebrajamiento social, político y económico de Puerto Rico, como a su vez los espacios en resistencia agroecológica son una valiente y heroica lucha por el derecho a sembrar, a la tierra y a la comida.

El elemento común entonces es una reconfiguración de valores, una nueva ética revolucionaria en la cual de facto, se ponen los intereses colectivos (macro y micro) ante los individuales. Es una victoria del pensamiento del bien común sobre el pensamiento sistémico del bien individual, y esto es verdaderamente subversivo.

Algunos elementos de la Resistencia Agroecológica son:

  1. Conquista territorial (ocupar, producir, resistir)

  2. Desarrollo autogestionado y autodeterminado por los entes en lucha

  3. Antisistemica por naturaleza (no se alinea con el estado colonial ni sus estructuras opresivas)

  4. Organizar en torno a la tierra, a la producción y a la comida

  5. Espacios autogestionados de Educación Popular (política, histórica, agrícola)

  6. Solidaridad, comunidad y colectividad

  7. Herramienta para la transformación radical de la sociedad (en praxis y dialogo de saberes, entendiendo la indignación popular para agruparla, se hace de poquito en poquito, etc.)

  8. Poner en función nuestro propio poder para esta transformación, sin esperar, sin preguntar al sistema, sin “pedir permiso”.

  9. Lucha contra el pensamiento colonial del “no se puede”, lucha por la Soberanía Alimentaria

  10. El fortalecimiento de las redes de los espacios y sectores en resistencia. (territorial y nacional)

3. La agroecología como autodefensa de los territorios

La agroecología bien es una herramienta muy importante para la autodefensa de los territorios. No en el sentido miliciano de defensa, más como un sistema socioeconómico comunitario y alimentario que su desarrollo protege nuestros territorios de los embates del capitalismo agroindustrial y la perdida de los recursos que viabilizan la producción de alimentos. Mientras más espacios se desarrollen agroecológicamente, más espacios quedaran salvaguardados para preservar la biodiversidad, la tierra y las aguas. Entonces ya no es un pensamiento atropocentrista, es un pensamiento que rebasa nuestra especie en pos de la defensa de la vida en general. Los huertos universitarios hacen precisamente eso, desarrollan espacios en pos de la vida, en pos de defender el recurso tierra, agua y biodiversidad a la vez que produce alimento.

La autodefensa de los territorios a través de los procesos agroecológicos populares puede poseer algunas de estas características:

  1. Organizan territorios en función de la producción

  2. Crea espacios comunitarios y territoriales de Economía Solidaria y Popular (como CSA, puntos de venta e intercambio, cooperativas, colectivos, tiendas, guaguas cafetería, panaderías, restaurantes locales, fondas (donde la gente come), mercados entre otros, como iniciativas de comedores populares y sociales).

  3. La creación de alianzas comunitarias y sectoriales (maestros, mecánicos, trabajadores en general, etc.)

  4. El fortalecimiento de las redes entre fincas, agricultores y campesinos en función del territorio y el bien colectivo.

  5. la organización colectiva en función de todo esto.

Con las medidas de austeridad, el canje de deuda por tierra y recursos naturales, la defensa de nuestros territorios deja de ser una opción para convertirse en una necesidad para nuestra sobrevivencia. Vemos como estas experiencias en la huelga y sus huertos abren el espacio para esta importante discusión. Por necesidad tendremos que resistir, que ocupar, que producir en pos del bien común. Nos tocan tiempos muy transformadores. Nuestras luchas serán por la vida misma.

ANEJO I

La diferencia entre decir “Agricultura Familiar” y “ Agricultura Campesina”:

Cuando hablamos de agricultura familiar, estamos usando el lenguaje sistémico que escogió el FMI para subvencionar los proyectos de esta nomenclatura. Aquí no hay una lectura de clase. Cualquier familia de cualquier nivel socioeconómico puede hacer “agricultura familiar” En Colombia, las ayudas a la “agricultura familiar” son destinadas a familias, si, a familias pudientes con contactos en el gobierno. Al llamar agricultura campesina, estamos hablando de un sector de la sociedad específico. Es el sector más violentado por el capitalismo agrícola, el campesinado, en general, tiene unas características definitorias de su clase. Entonces quienes hemos internalizado la vida campesina como una propuesta antisistemica y de reivindicación, no debemos usar el término agricultura familiar. En todo caso, una familia rica con recursos y privilegios puede hacer “agricultura familiar” y no necesariamente son de clase campesina.

ANEJO II

Como hacer la comida más accesible:

  1. Abaratar los precios de los productos agroecológicos

Cuando bajamos los precios de los productos agroecológicos ocurren dos cosas. La primera es que más personas de la masa popular, de las clases trabajadoras y sectores generales pueden comprarlos a precios similares a los regulares. Algunos dirán, “es que a mí me cuesta tanto producir esto por eso lo vendo a ese precio”, la alternativa y lógico paso es:

2. INCREMENTAR LAS PRODUCCIONES

Al incrementar las producciones podemos voluminizar y abaratar los precios. Igual de importante es reflexionar y tener un compromiso social con el acceso a la comida para todos. Al producir más, significa que se estaría desarrollando más terrenos para la agroecología, lo que repercute en más territorio salvaguardado en pos de la producción ecológica y la preservación del mismo. Entonces la ecuación es sencilla:

Menor precio en productos agroecológicos<más producción agroecológica=más comida, más acceso, más autodefensa de los territorios

Asumir la responsabilidad de bajar los precios repercute en mayor acceso y productividad, que repercute en más desarrollo agroecológico integral, que repercute en más autodefensa de los territorios.

#PuertoRico #Autogestión

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