Por una nueva política para el país, propuesta para una ruptura


Somos muchos los desanimados por la inmovilidad social en Puerto Rico. La narrativa dominante sobre la crisis ha fortalecido la frustración de muchos con los sistemas de poder que manejan unos pocos. Esta frustración unida a un debilitamiento de organizaciones importantes de la izquierda envía una señal de alerta: la necesidad de una nueva política para hacer país.

En este contexto, iniciamos un diálogo el compañero Giovanni Roberto y yo sobre la necesidad de comenzar un proceso de redefinición y rediseño de un movimiento de política progresista que impulsaría el cambio que queremos ver. Parte importante de la discusión se centró en el proceso – en que precisamente la forma de construir esa política sería un factor determinante en su consecuencia y permanencia. Al final del día, cuando hablamos de una nueva política no nos referimos a nuevas leyes o derechos – sino a una nueva manera de convivir.

Por lo tanto, un primer asunto que hemos comenzado a discutir es esa política del trabajo político como tal, del cuál se desprenden los siguientes planteamientos:

  • El poder de cambiar las cosas lo tiene la gente – el trabajo de nosotros y nosotras es que lo puedan reconocer. Las soluciones saldrán en el proceso de construirlo.

  • Una nueva política requiere una transformación personal de los individuos que quieran promoverla, empezando por nosotros y nosotras. En particular, nuestra forma de ejercer el liderazgo. Esto requiere un proceso de introspección y transformación que debemos estar dispuestos a enfrentar. Desde abajo y Desde adentro.

  • El valor del resultado está en el proceso – entre más consecuente sea el proceso de construir un movimiento con lo que plantea, más exitoso porque logrará el cambio cultural que requiere el triunfo de una nueva política. La palabra tiene que ser acción.

  • Para construir nuestra propia política, debemos tener nuestro propio lenguaje y contenido. En el proceso, se debe construir y divulgar este nuevo contenido como referente de una nueva narrativa, y esto requerirá nuestras propias plataformas y acciones.

Esta discusión levanta un cambio de paradigma en torno a lo qué es lo fundamental en la construcción de un movimiento. Y es qué en el proceso también está la sustancia, y cuando hablamos de proceso nos referimos no solo a las políticas bajo las cuales organizamos (democracia participativa, etc.), sino al actuar individual en su implementación. Por lo tanto, además del contenido sustantivo – qué vamos a discutir, qué acción vamos a tomar – debemos comenzar a ocuparnos de cómo lo llevamos acabo. Aquí coincidimos en que es necesario repensar el proceso de formación de activistas, que debe incluir un proceso de reaprender para aquellos y aquellas de nosotros/as que fuimos formados bajo otros paradigmas.

La discusión del contenido sustantivo también se abordó, y entendemos que varios pasos son necesarios para poder definir respuestas concretas y a largo plazo en torno a cuál es la propuesta alternativa a la narrativa existente, esto incluye:

  • El desarrollo de una tesis sobre la crisis del Sistema en Puerto Rico,

  • Una metodología para identificar oportunidades de crear rupturas, considerando nuestro análisis de la crisis.

Llegamos a la conclusión de que necesitábamos unir ambas conversaciones, y traducirlas en un objetivo concreto sobre el cuál sectores de izquierda pueda debatir y hacer trabajo político. Mirando ejemplos como Grecia, España, Bolivia y Venezuela – de manera general y buscando basar el objetivo en una hipótesis general – coincidimos en la necesidad de una ruptura. En todos estos países hubo un momento que creó una ‘ruptura histórica’ visible a través de la movilización y acción. Con esto en mente, le planteamos el siguiente objetivo como norte del trabajo político que debemos estar haciendo:

  • Una ruptura histórica en Puerto Rico en el 2025, mediante la movilización de 100,000 jóvenes de 18 a 35 años actuando bajo un nuevo paradigma político y de vida.

De este ser el objetivo común, debemos mirar a la población actual de 8 a 25 años - en que etapa están, que espacios frecuentan, cuales son sus paradigmas y como sienten la crisis, entre otras preguntas relevantes. Identificamos subpoblaciones por grupo de edad, y aquí alguna data en cuanto a cantidad.

Para crear esta ruptura, tenemos que comenzar a crear una nueva política, paradigma o narrativa de vida. O mejor dicho, identificar la realidad bajo la cual muchos y muchas ya están viviendo – solidaridad, en comunidad, con conciencia – y darle plataforma. Parte de la discusión fue que vamos a necesitar crear medios de comunicación donde esta nueva narrativa tenga un espacio. De lo contrario, le estaríamos pidiendo a estos jóvenes de 8 a 25 años que cambien su manera de ver el mundo leyendo la prensa corporativa, viendo televisión comercial y consumiendo información del sistema. La oposición ya no es suficiente – porque sigue insertada dentro de la lógica del sistema y su forma/contenido de comunicación.

Una respuesta inmediata a esto es la creación de Desde Abajo, una propuesta del CDPEC para generar contenido que surja de la investigación de la base y reproduzca y construya un paradigma político nuevo.

Ante la coyuntura del IVA y luego de dos reuniones entre Giovanni y yo, decidimos convocar a un grupo de compañeros y compañeras que de alguna forma habíamos conversado sobre el tema de cambiar la narrativa. Le explicamos lo que se expone aquí, y que no nos interesaba construir un esfuerzo de oposición al IVA, sino aprovechar la coyuntura para ver como las personas estaban viendo el tema de la crisis y la deuda.

Nos hicimos muchas preguntas: ¿cómo estamos sintiendo la crisis?, ¿qué ideas dominan las explicaciones sobre la crisis que la gente tiene?, ¿cómo descubrir lo que más preocupa?, ¿cómo conectar con ese “centro de la cebolla” de la opinión general?

La tabla que sigue fue producto de utilizar los conceptos de la metodología de ‘framing’ para diagnosticar el discurso actual sobre La Crisis.

Nos propusimos realizar algunas encuestas que nos permitieran conocer mejor cómo piensa nuestra población sobre la crisis y la deuda. Creemos que es importante escuchar primero lo que piensa nuestra gente de abajo para diseñar contenidos con potencial de conexión.

#Deuda #DesdeAbajo

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